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Ver la versión completa : ARTÍCULO: Walter Kluck, el hombre que salvó el sistema M de Leica.



overales
14/03/2009, 18:33
El siguiente relato está sacado de los apuntes de Rolf Fricke, uno de los fundadores de la LHSA, la Leica Historical Society of America. Escrito por Stephen Gandy de Cameraquest, un entusiasta de las telemétricas y gran conocedor de la historia de Leica.

Lo he traducido con todo el cariño que he podido. Si quereis ver el original podeis clicar aquí (http://www.rangefinderforum.com/forums/showthread.php?t=62799).



Larga vida a las Leica M - Un tributo a Walter Kluck (1922-1996)

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Oskar Barnack fue el creador de las cámaras Leica en 1914. Ernst Leitz II las registró en 1925. Ludwig Leitz y Willi Stein las actualizaron con la Leica M3 en 1954. Walter Kluck salvó el sistema de su extinción en 1976. Se podría decir que gracias a él el sistema M está vivo hoy en día.

Las Leica M telemétricas tuvieron sus años dorados hasta bien entrados los años 70, cuando las réflex japonesas de un único objetivo alcanzaron un alto índice de popularidad entre los fotógrafos avanzados y profesionales de la época, reduciendo así la demanda de las cámaras telemétricas. Las caída de los pedidos y los altos costos de fabricación hicieron de la producción de estas cámaras un problema economicamente inviable para la pequeña factoría de Wetzlar, hogar de Leica en Alemania. Esto llevó a los responsables a tomar la decisión de dar por finalizada su producción, priorizando así su nueva línea de cámaras réflex Leicaflex. El cese de la producción de las Leica M en Wetzlar llevaba asimismo al inevitable cese del sistema en la fábrica de Midland, en Ontario (Canadá).

Cuando la decisión estaba practicamente tomada, Walter Kluck, presidente de la filial Ernst Leitz Canada Limited, insistió a sus socios europeos en poder recuperar la línea de montaje de las M4 y llevarla a su planta de Ontario. Su empresa se sostenía en las ventas de objetivos con montura M y su cancelación tendría graves consecuencias para su negocio. La fabricación de otros componentes ópticos (elementos ópticos específicos para el ejército) era demasiado pequeña para aguantar sin la producción de los objetivos M.

Además, Kluck era totalmente leal a Leitz, y creía firmemente en el sistema M de Leica. Su mayor preocupación era la de proteger a sus empleados, así que hizo lo que cualquier buen gerente hubiese hecho por su empresa - luchar por el proyecto.

En Leitz Canadá tenían una gran experiencia en el ensamblaje de las cámaras a partir de partes importadas, y Kluck tenía un talento innato en estimar costes con remarcada precisión. Podía cojer un prototipo óptico, examinarlo, hacer unas pocas pruebas y calcular rápidamente su costo de fabricación, lo que le daba normalmente un valor muy cercano a lo que hubiese sido un cálculo hecho por un analista óptico profesional.

Los estudios de Kluck revelaban que los costes de producción eran lo suficientemente viables en Canadá como para justificar el traer la producción de las Leica M a su planta. Pero los responsables de Wetzlar, conocidos por su supuesto conservadurismo, eran escépticos y propusieron sus condiciones; aprobarían la demanda de Kluck si este último se comprometía a vender 4000 unidades durante el primer año.
Una vez aceptado el reto, el persuasivo Mr. Kluck se apresuró a visitar a un notorio grupo de distribuidores de Canadá, USA, Alemania, Suiza y Japón (Japón era un gran aliado) para preguntarles cuantas Leica M4 “Made in Canada” serían capaces de comprarle con el nuevo precio que Kluck ofertaba el primer año. Para su sorpresa, consiguió un pedido de más de 9000 unidades, así que los de Wetzlar aceptaron la propuesta.

El resultado fue la nueva Leica M4-2 canadiense, introducida por primera vez en el mercado en 1976. Básicamente idéntica a la M4 clásica alemana, tenía entre sus novedades una nueva zapata para el flash sincronizado y la capacidad de aceptar un motor para el arrastre del fotograma.


http://www.camera-exchange.de/images/leica-m4-2-nullseries.jpg


En 1980 la siguió la M4-P, esta con nuevos marcos para seis (en lugar de cuatro) longitudes focales en el visor (dos cada vez) que se activaban automáticamente cada vez que se montaba el objetivo apropiado.


http://www.cameraquest.com/jpg5/LeicaM4P70_02.jpg

http://www.cameraquest.com/jpg5/LeicaM4P70_04.jpg

A pesar de sus esfuerzos, los costes de fabricación y mano de obra en Canadá se incrementaban constantemente y la relación de cambio dólar/marco alemán cada vez era más desfaborable así que, el siguiente modelo, el cual se diseñó con el inestimable apoyo de Walter Kluck pensando que la produciría en su planta, acabó definitivamente de vuelta en Alemania. Este modelo, en concreto la Leica M6, fue introducida en el mercado en 1984 y aún hoy conserva, a pesar de sus años, además de algunas mejoras internas e interesantes cambios estéticos que ha ido adquiriendo (black chrome, silver chrome, titanium, gold, platinium, incluso una versión con incrustaciones de diamantes para el Sultán de Brunei), toda la filosofía del diseño de Kluck. Es gracias a él que el diseño de las nuevas M conservan aún las bases que ideó Kluck, gracias a su visión y perseverancia. Como resultado, una importante porción del negocio de Leica Camera AG en Alemania debe su existencia a Walter Kluck.




¿Pero quién era Walter Kluck? Revisando su pasado, sabemos que fue un hombre dinámico que disfrutó de una vida remarcable, que gozó de una habilidad innata para triunfar ante las adversidades y que invirtió gran parte de su tiempo en proyectos para la comunidad en su país de adopción, Canadá.

Walter Kluck nació en Berlín el 24 de Agosto de 1922. Allí estudió mecánica de precisión y telecomunicaciones, en el Colegio de Ingeniería Gauss. Antes de completar sus estudios tuvo que servir en una base aérea militar en Lyon, en la Francia ocupada, como instructor de telecomunicaciones y navegación. Eventualmente, dicha base fue destruida por un raid aéreo aliado. Kluck sobrevivió al ataque y fue destinado a una división de infantería cerca de Danzing (ahora Gdansk) en el frente este. Allí lo hirieron en otro ataque y fue llevado a un hospital de Berlín. Por casualidades de la vida, durante su traslado a otro hospital para hacerle unas radiografías, cuando regresó su hospital había sido destruido por las bombas en otro ataque aliado, salvando de nuevo su vida.
Durante su estancia en Berlín tuvo en emocionante encuentro con su familia, que habían sido informados de su reciente desaparición en el ataque. Kluck fue enviado de nuevo al frente del este, y tuvo que combatir en Rusia, Polonia y Checoslováquia.
Durante los últimos días de la guerra lo capturaron y acabó en un campo de detención de los aliados donde trabajó como intérprete, conductor y operador de radio. Lo liberaron en Agosto de 1945 y fue conducido a Fachenheim, cerca de Frankfurt. Gracias a su innata fortuna, solo un día después de su liberación - el único día de su vida en el que no tuvo trabajo, según contaba orgulloso - encontró un empleo como intérprete en la Administración Pública americana en la planta de la I.G. Farben Casella.

A principios de 1946 conoció a Lilli, su futura mujer. Ella, asimismo había servido como enfermera para los alemanes en el frente ruso, trabajando posteriormente como prisionera de guerra en un hospital militar ruso para las fuerzas aliadas.
El trabajo en Casella aburría soberanamente a Kluck, y una vez más tuvo suerte encontrando un nuevo trabajo a finales de 1946, esta vez en el Centro Barter de Frankfurt. Era uno de los numerosos centros de intercambio que las fuerzas de ocupación habían montado por toda Alemania. Estos centros servían para canjear cualquier objeto de valor por ropa, alimentos y artículos de primera necesidad, tan escasos en esos días.
Esta fue la oportunidad que tuvo Kluck para conocer a Günter Leitz, uno de los tres hermanos Leitz que dirigían la empresa familiar Ernst Leitz GmbH Wetzlar. Este último visitó un día de 1947 el centro con algún material de Leica, buscando un cambio por artículos que el centro le pudiese ofrecer, cosas como un frigorífico y otro tipo de productos. Kluck, que fue quien le atendió, sorprendió gratamente a Mr. Leitz, el cual quedó tan impresionado con Kluck que enseguida le ofreció un puesto en su compañía. Tuvo que ser una buena apuesta la de contratar a Kluck, ya que un año después, en 1948, pasó a trabajar en Saroptico, una pequeña planta de fabricación que Leitz tenía en la zona de Saar, entonces bajo la ocupación francesa, donde estuvo hasta 1952. Esta planta era la encargada de ensamblar y actualizar las cámaras Leica de rosca (“Monté en Sarre”) y también producían trípodes de mesa Leitz, rótulas y ópticas para los proyectores Bolex.

La guerra fría estaba en pleno auge en esos días, y la dirección de Leitz, preocupada por un posible embargo por parte de los soviéticos en cualquier momento, buscaba algún país donde poder trasladar sus plantas. Canadá fue el elegido, y el concimiento lingüístico de Kluck fue de nuevo determinante para las negociaciones por lo que le ofrecieron trabajar con el nuevo equipo destinado en Canadá. La construcción de la nueva planta de Ernst Leitz Canada Limited empezó en 1952, y Kluck se trasladó con su familia y un pequeño grupo de expertos fabricantes en ópticas y mecánica de precisión. Allí trabajó como gerente de ventas y como asistente de Günter Leitz, que fue el primer presidente de la nueva fábrica. Más tarde Kluck fue nombrado Vicepresidente y nuevo miembro del consejo de administración. En Enero de 1975 fue nombrado director general de la compañía, y en verano de 1975 presidente (CEO) de la filial Canadian Leitz.
Su habilidad para solucionar problemas técnicos y su extrovertida personalidad eran ideales para crear nuevos proyectos de negocio para la compañía, por lo que los pedidos por parte del gobierno, el ejército y los pedidos comerciales no tardaron en llegar. Hubo un período en el que Leitz Canada, gracias a su extraordinaria capacidad en diseño y producción, desarrolló y produjo mayor cantidad de unidades de los distintos objetivos M y R que la propia Leitz Wetzlar.
Walter Kluck era además un miembro muy activo en la comunidad de Midland, colaborando en los diferentes consejos de administración del Hospital Midland, la Universidad, el Comité de Planificación Urbana, y la YMCA de la que era vicepresidente. Además fue miembro de la Cámara de Comercio de Midland, y apoyó de forma muy activa el Wye Marsh Wildlife Centre (una reserva ecológica) y el Museo Huronia.

La Leica Historical Society of America (LHSA) tuvo el privilegio de tenerle entre sus conferenciantes en sus meetings de Lousville, Kentucky, en 1976 y en Columbus, Ohio, en 1993.

La compañía cambió numerosas veces de propietario y hoy se la conoce con el nombre de Elcan Technologies Limited, una división de Raytheon. Fue Walter Kluck quien registró la marca “ELCAN” alrededor de 1960 (de Ernst Leitz Canada), la cual es además la marca de una extensa línea de objetivos especializados, y este nombre aún perdura como herencia de tan enérgica empresa.
Walter Kluck murió el 26 de Noviembre de 1996 a la edad de 74 años, después de una enfermedad mientras disfrutaba de sus vacaciones en Seminole, Florida.

Por Rolf Fricke, con agradecimientos especiales a Mrs. Lilli Kluck, Dr. Walter Mandler, Henry Weimer, Ludwig Schaus y Ernst Pausch.

ragfa
14/03/2009, 19:03
Me ha gustado, gracias por la traduccion.

emcarigl
14/03/2009, 22:10
Muy bueno , qué tiempos
Saludos

Jack Lopes
14/03/2009, 23:46
Gracias por el esfuerzo de traducirlo ...


Me ha gustado mucho :foto:

Rasec
15/03/2009, 15:01
Muy bueno Overales, un aspecto muy interesante de la historia de Leica.

chuison68
15/03/2009, 16:42
Overales, muy bueno. GRACIAS

Txala
15/03/2009, 18:21
Gracias! :xxlmas::xxlmas:

Bresson
17/03/2009, 14:45
Gracias Santi!

Una historia genial ;)

sanviek
17/03/2009, 15:02
Muy interesante conocer estos viejos temas .Gracias.

Oskartxu
22/03/2009, 22:48
Gracias por el artículo Overales.
Que sería de muchas cosas, sin el saber hacer, el talento y... la cabezonería tambíen de algunas personas!

iban13
27/03/2009, 01:40
Overales gracias por el aporte y el esfuerzo en la traducción. Interesantísimo !!
:foto:

rompetechos
27/03/2009, 13:42
Muy interesante.

Gracias, Overales.