Crónica de una infiltrada:
Terrasa, febrero de 2012
Seis fotógrafos (Mariá, Juanan, Segura (OD), Taruromaco (OD), Antilo y Carrete (ambos OD)), una infiltrada con cámara (socjo (OD)) y un maestro de la luz (Intrépido (OD)) se reúnen en una casa preciosa con piscina, dos perras, una nena de cabellos rizados (Ainara) y una modelo preciosa (Amy)
El dueño de la casa vence sus miedos de meter a más de media docena de extraños con mochilas y bolsas sospechosamente abultadas y nos abre sus puertas.
Nos conducen en fila india a un garaje perfectamente acondicionado como estudio de fotografía. Una ventana alta lo baña de luz (mmmm, la infiltrada se desnudaría allí mismo para tomarse unos autos con ella pero no procede) pero queda en segundo plano por culpa de un par de flashes potentes que se escudan detrás de dos octobox gigantes. Los fondos del techo esperan su turno para lucirse ante nosotros pero es el gris plata el que gana la partida y se impone durante todo el cursillo.
El maestro (todavía en minúsculas hasta que demuestre su buen hacer), nos presenta a la primera modelo, Amy, 19 años, que espera en una esquina muerta de frío hasta que a la infiltrada le entra frío y reclama que se enchufe la calefacción.
Comienza la clase. Cada uno se arma con su cámara. Nikon y Canon perfectamente igualadas. Una Sony rompe el equilibrio (se le perdona porque todos queremos que el vástago de Intrépido apruebe Sociales...)
Algunos la tienen enorme (el maestro es el que "calza" más centímetros).
El amigo Carrete no se queda atrás:
Se enciende una luz camuflada en lo que llaman octobox, se despliegan unas pantallas, esto parece serio, piensa la infiltrada, y se dirige al muchacho de la perilla pelirroja para que le toque la ruedecita y los botones y así camuflarser mejor entre los fotógrafos.
Tras colocar todo para poder realizar retratos con iluminación Rembrandt, el maestro empieza a explicar varios conceptos, mezclando el castellano con un perfecto chino mandarín y el resto parece entenderle. No importa, la infiltrada sigue escuchando y capta palabras en su idioma: luz, derecha, modelo, pupilas, pantalla... Antilo, consciente de que ella no comprende todo, ayuda al maestro con el lenguaje de los signos.
De pronto, la palabra clave: fumar. En ese momento la infiltrada, única fumadora, sale feliz por poder hablar con dos seres con los que se entiende a la perfección: las perras. Y además, el regalo de poder compartir solecito con la reina de la casa: Ainara.
Vuelta a la clase, comienza el turno de hacer fotos. En grupos de dos (menos uno de tres, el de la infiltrada con Antilo y Carrete), los asistentes disponen todo para poder disparar. La modelo, Amy, posa incansable atendiendo a las peticiones de los fotógrafos. Hasta que llega el turno del tercer y último grupo, el de los tres mosqueteros, y Carrete le indica que quiere que se coma un cruasán. Sí, sí, pero no para alimentar a la dama, sino para sacar los fotones que enseñará en este nuestro amado foro. Las mejores de la sesión de la mañana según valora la infiltrada.
Descanso para comer. El maestro muestra su habilidad para tratar con las mujeres concediéndoles el capricho de ir a comer al sitio elegido por ellas... para, una vez allí, decir con voz suave: "Está muy lleno, vamos al otro mejor, ¿no?".
En la mesa hay un momento de deja vu en el que el maestro Intrépido y Antilo hablan chino mandarín y la infiltrada no les entiende. Falta el cigarro (cosas de las leyes que impiden envenenar al prójimo con el humo propio).
Segunda parte del cursillo.
Justo antes de comenzar, la infiltrada se tira al suelo para que saquen sus preciosas y discretas botas en foto. Carrete, el ganador del premio no oficial al mejor fotógrafo de la mañana, coge la cámara de ella y... nos pilla el maestro
Llega Ainara. Hora de la mariposa. Iluminación Butterfly. En la foto, Ainara, Intrépido y Antilo.
Llega Montse, revolución entre los asistentes al curso, sobre todo en los ojo digitales que ya la conocen por sus retratos en el foro a manos de un tal Intrépido. Se va Ainara, Montse ocupa su lugar y comienza la juerga. Ambiente distendido, bromas, risas, emoción en el ambiente, las modelos le siguen el rollo a la intrusa..
Antilo, le quiere robar los octobox y la modelo al maestro, y es él el que gana el premio no oficial al mejor fotógrafo de la tarde por sus indicaciones a la modelo de la que saca lo mejor.
Foto final de grupo en la que falta Marià, uno de los asistentes, cava para brindar por el Maestro (ahora sí se le puede poner la mayúscula) y besos y más besos, apretones de manos a modo de despedida.
La infiltrada se va feliz hasta que escucha:
"EH, TÚ!!"
Lo que ocurrió tras ser descubierta, es otra historia.
(2ª parte de la crónica en los comentarios: el nacimiento de Carrete como modelo profesional)



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Intre , para la proxima , un curso de una semana



el ISO ya lo he cambiado, pero todo lo demás (que no sé ni cómo se llama ni dónde para) es cosa tuya, pelirrojo malo
Jajajajaja, ya te imagino buscando mis botas por tos laos.
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) impartidos por Intrépido o similar (si es que lo hay 











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