No comprendo la decepción de algunos. Estamos hablando de una cámara que (todo parece indicar) es capaz de ofrecer la misma calidad de imagen (si no ligeramente superior, dado que el sensor es un rediseño mejorado y cuenta con un procesador una generación más avanzado) que una 1DsMarkIII, con la posibilidad de contar con un ISO expandido hasta 25.600, por una tercera parte del precio de ésta.
Obviamente no se trata de la cámara perfecta (¿Existe alguna?) y hay ciertos aspectos de importancia más o menos relativa (la que cada uno le quiera dar) que entiendo puedan caer por debajo de las expectativas de algunos. En mi caso serían:
-
Visor: esperaría una cobertura del 100% y una mayor magnificación, como en la 1DsMarkIII y la A900.
-
AF: hubiese deseado una evolución del AF que lo acercase al de a serie 1, algo así como el que incorpora la D700 respecto a la D3 (el mismo, en realidad).
-
Ráfaga: este aspecto no es realmente importante para mí pero entiendo que para algunas personas lo sea, y ya que la A900 es capaz de extraer 5 fps de un sensor de unos 24 Mpx, ¿por qué no puede hacer lo mismo la 5D MarkII a partir de una resolución ligeramente inferior? (supongo que, al igual que ocurre con el del tamaño del visor y la magnificación, amén del AF, ésta es una característica que ha sido "castrada" para que la 1DsMarkIII mantenga su margen de ventaja).
Por lo demás, creo que el resto de prestaciones que ofrece la cámara son excepcionales y tengo pocas dudas respecto a que está destinada a posicionarse como una las referencias del mercado y, junto con la A900 y la D700, como probablemente la mejor DSLR en términos de relación calidad/precio que se haya fabricado jamás, al menos dentro de lo que es el segmento avanzado/semipro. Me parece que esto ya debería ser suficiente para cualquiera.
Dicho esto, me gustaría hacer una incursión específica en lo del tema del
vídeo ya que parece ser una cuestión que genera un desasosiego y una polémica un tanto curiosa. Entiendo que esto es un foro de fotografía y que la mayoría de los usuarios y aficionados prefieren considerar los diferentes ámbitos de la producción de imágenes como compartimentos estanco que no deberían tocarse o "contaminarse" entre sí bajo ningún concepto. La fotografía es una cosa y el vídeo es otra: de acuerdo. Mejor para quien piense así, pero no es mi caso y siento el mismo interés por ambos medios. Creo, que tal y como apunta Michael Reichmann en su artículo "The convergence of still photography and video",
The Convergence of Still Photography & Video, vídeo y fotografía, al menos en lo que al plano tecnológico se refiere están destinados a abrazarse y a entenderse mutuamante. En este sentido, tanto la D90, como la 5D, me parecen cámaras revolucionarias y no puedo dejar de asombrarme un poco cuando leo comentarios como "lo del vídeo es una cagada" o un simple "gadget" (para alguno parece ser motivo de de especial e inquietante desasosiego el considerar la idea de que podría ser algo más que esto).
¿Somos sólo tan pocos lo que nos damos cuenta de lo que significa poder grabar vídeo a 1080p con un sensor de 35mm??
Para empezar, significa poder hacer foco selectivo; es decir, disponer de la capacidad de utilizar uno de los recursos básicos del lenguaje cinematográfico. Al igual que ocurre con las cámaras compactas de fotografía, el tamaño de los sensores de las cámaras domésticas de vídeo es ínfimo (habitualmente 1/5 de pulgada o más pequeño), con lo que esto significa en términos de representación de la profundidad de campo. Pero el caso es que la cosa tampoco mejora de forma espectacularmente significativa cuando subimos de escalón hacia el vídeo profesional: una cámara de HDV como la Sony HVRZ1 o la Canon XLH1A incorpora un tamaño de sensor (x3) de 1/3 de pulgada, una cámara como la Sony EX1 o la EX3 incorpora un sensor (x3) de 1/2 pulgada y finalmente, una cámara broadcast de objetivos intercambiables incorpora un sensor de 2/3 de pulgada. Obviamente la diferencia de calidad que ofrece una cámara broadcast de DVCPROHD con un sensor de 2/3 de pulgada frente a una cámara dómestica o semipro de HDV es brutal: definición, rango dinámico, ruido en baja luz, ópticas (fundamentalmente), etc... Pero es que el tamaño de un sensor de 2/3 de pulgada de una de éstas cámaras y su definición ¡es absolutamente ridícula comparada con el sensor de 35mm de una cámara como la 5DmarkII!
Es gracioso leer comentarios como que una cámara de vídeo de consumo con un sensor de 1/5 o 1/6 y una óptica de andar por casa va a registrar vídeo con una mejor calidad de imagen pura y dura que esta 5D con un 85 1.2 L o un 300 2.8 L... Para decirlo de la forma más clara posible: una cámara broadcast de 2/3, de más de 20.000 euros (sin óptica), no ofrece ni de coña el rango dinámico que es capaz de sacar una DSLR FF como la 5DMarkII, la anterior 5D, una D3 o la 1DsMarkII... Y no hablemos ya de la posibilidad de trabajar con una sensibilidad equivalente de12.800 ISO (en vídeo, la sensibilidad se mi en dbs: habitualmente desde -3dbs hasta 18dbs, con una extensión a 36dbs en algunas cámaras). Esto lo sé muy bien por que he trabajado con cámaras de vídeo de este nivel.
¿Por que os creeis que todo el mundillo del cine está alucinando y babeando con una cámara como la RED ONE? La RED ONE ni siquiera incorpora un sensor tamaño FF, si no un APS-C de 12 Mpx como el que monta la D90 (y que viene a ser el equivalente al Súper 35 mm de ARRI en cine analógico). Cuando la 5DMarkII empiece a caer en manos de gente de cierto talento y comiencen a aparecer cosas por ahí va a ser muy pero que muy interesante ver como se compara su calidad de imagen con la de la RED ONE. Y no dejemos de tener en cuenta que la RED vale 17.500 dólares (el cuerpo de la cámara, sin óptica ni accesorios) y que, al menos en principio, parece ofrecer
prácticamente lo mismo que la Sony F28 de CineAlta de 150.000 euros....
Los únicos handicaps que veo en el vídeo que ofrece la 5D serían:
-El
codec: no está claro cual es el tipo de compresión utilizada y cómo funcionará en postproducción a la hora de manipular la imagen (artefactos, drops digitales, etc). Tampoco está claro hasta qué punto será compatible con los programas de edición estándar (Avid, Final Cut, Premiere...). En todo caso, imagino que tarde o temprano aparecerán conversores o es posible que los principales programas de edición den soporte nativo.
-
Selección de prioridad a la apertura: en el enlace que ha puesto Nesek17 se comenta que sólo es posible grabar en modo P (aunque tampoco se confirma ya que la cámara probada es una unidad de pre-producción) y que el valor ISO se selecciona automáticamente. Esta sería tal vez la ventaja más decepcionante, al no poder elegir manualmente la apertura de diafragma deseada (¿Posible en una futura actualización de firmware?).
-
Foco: se habla de que el AF por contraste será posible. Probablemente su funcionamiento en modo vídeo deje bastante que desear. Nada de AI Servo, por otra parte. Habrá que tirar de foco manual y esto puede representar un problema para grabar escenas de acción (problema que no sería tal si tiramos de la hiperfocal ya que el rendimiento a altos ISOs de la cámara debería permitir utilizar aperturas de f11 y f16 sin mayor complicación y lograr mejores resultados en términos de ruido de imagen que cualquier cámara de vídeo... Pero si la única opción posible para controlar la exposición es el modo P...). Aquí tendría que recordar que en cine el foco siempre ha sido manual, al igual que en los objetivos de vídeo broadcast.
-
Audio: no creo que sea mucho aventurar el decir que la circuitería de audio no será gran cosa (talón de Aquiles en las DV y HDV pro de Canon). Obviamente, la imposibilidad de conectar un micro profesional a una entrada balanceada con alimentación Phantom de 48v límita bastante las prestaciones de la cámara en este aspecto.
-Calentamiento del sensor: Es un sensor muy grande. Al parecer, las primeras unidades de la RED ONE tuvieron algún tipo de problema con esto.
Marcadores