Hace un tiempo atrás empecé a buscar la forma de ganar algo de dinero con esta afición que tanto me gusta, la fotografía. Al igual que la mayoría de los que tienen esta inquietud la idea empezó con la premisa de generar algún ingreso extra para financiar los cada vez más numerosos accesorios que el pasatiempo "exige" (y digo "exige" entre comillas porque la realidad es que la mayoría de ellos son gustos más que necesidades)... Bueno, volviendo al punto... Entre las alternativas que se cruzaron por mi monitor en las horas de navegación surgió un término para mí desconocido anteriormente:
stock photography (fotografía stock).
Cabe destacar que casi cualquier fotografía puede ser considerada, de una forma u otra, como stock. Esencialmente son todas aquellas fotografías que se han tomado
sin un objetivo en particular en mente. Es decir, no se han tomado de manera comisionada por una agencia, compañía o empresa para un uso específico, más bien han sido tomadas para ser puestas a disposición de diferentes canales para un uso que era hasta cierto punto desconocido antes de ser tomada. Es
el usuario final el que escoge la fotografía de acuerdo a sus necesidades, es como poner una herramienta en un anaquel y cuando un cliente la necesita la compra y paga por ella.
Antes de profundizar en la discusión vale la pena comentar algunos términos en cuanto al uso de la fotografía, específicamente la forma en que esta se usa. Hasta hace unos años atrás el uso de las fotografías venía determinado de manera específica en un contrato o licencia de uso en el que se definían los términos de uso de la fotografía, la tirada de la impresión, el tamaño de esta, la distribución geográfica de la misma y todos aquellos parámetros que variaban de una forma u otra las regalías que el comprador pagaba al fotógrafo (o agencia) por el uso de la misma. Es lo que en inglés se llama
RM (rights managed) que es como se define este tipo de uso. En español no conozco el término específico, pero viene siendo algo así como
derechos restringidos. Para los fines de estos escritos hablaré de esto como
RM. Usos ulteriores de la foto implicaban pagos adicionales y ampliaciones de su uso igualmente implicaban pagos extras al fotógrafo (o agencia).
Hace unos cortos años atrás surgió una nueva forma de licenciar las fotografías para su uso, con un esquema de licencia menos restrictivo. Surge entonces lo que se llama
RF (royalty free), conocido en español como
libre de regalías. Este modelo implica que el usuario compra la fotografía de forma definitiva, para usarla
casi a su antojo, sin pagos posteriores. Claro que en los términos de la licencia era posible establecer limitaciones de uso, pero los pagos por dichos usos se limitan al pago inicial de la compra original.
Es importante establecer (y entender) las diferencias entre RM y RF puesto que:
1. No todos los fotógrafos están de acuerdo en las licencias RF, pues alegan que se prostituye el trabajo y que el fotógrafo pierde a largo plazo (esto se ha demostrado que no es del todo cierto en todos los casos).
2. No toda fotografía es adecuada para ser RF o RM (una foto repetidísima de un perro con la lengua afuera rinde más como RF y una foto rarísima de un evento único rinde más como RM).
3. No todas las agencias trabajan estos tipos de licencia y es importante entender qué foto debe ir con qué licencia a cuál agencia... Complicado...? Se pone mejor más adelante...
Igualmente es importante entender que a pesar de que uno vende una fotografía y que se puede obtener dinero del bueno en este tipo de negocio hay una serie de situaciones que van en detrimento del fotógrafo (casi siempre).
La primera situación el
pago por porcentajes. No importa cuán cara se venda una fotografía, el que siempre recibe menos por ella es quien la tomó. Así de simple. Independientemente de la agencia o empresa a través de la que se venda la fotografía irremediablemente el fotógrafo recibe entre un 20-40% del pago total de la foto. Si se trabaja con agencias grandes y de manera exclusiva (sobre exclusividad hablaremos posteriormente) puede que los porcentajes tiendan hacia el lado alto... En agencias pequeñas hacia el bajo (y esto porque las pequeñas subcontratan agencias más grandes para mover los portafolios y ampliar sus mercados). Al final tenemos a una cadena de agentes cada uno con una mordida del pastel y dejando al fotógrafo una tajada menor...
Vale la pena? Depende de qué tan dispuesto estás de hacer lo que se necesita... Y esto nos lleva a la segunda situación:
armar el portafolios, lo más importante, el producto a vender... Dependiendo de la agencia te exigirán:
un mínimo de fotografías (no 10 ni 20... más bien 500 a 1000 para empezar, muchas...),
un mínimo de calidad (en digital, de 10 megapixeles para arriba, o tiffs de 24-48 megas, algunas no aceptan siquiera jpg...),
paciencia (un portafolios en una agencia tradicional demora hasta un año en empezar a venderse),
flujo (más fotos todo el tiempo, dejas de enviar fotos y tu agente te estanca....),
exclusividad (trabajas solamente con esa agencia, o bien, las fotos que envías a dicha agencia solamente las vendes con esa agencia y ninguna otra, pero puedes enviar fotos a otras agencias, siempre y cuando sean diferentes)
Ahora bien, esto es con una agencia stock tradicional... Y es importante ver lo que
implica entrar al negocio stock en la vía tradicional hasta hace un par de años apenas, para entender los cambios importantísimos que este negocio está experimentando en los últimos tiempos.
Como vemos el negocio del stock es un negocio de márgenes pequeños para el fotógrafo y lo que lo hace atractivo es el
volumen. La premisa es que no importa si una foto produce X dólares (o euros), lo que importa es que los produzca una y otra y otra vez... O bien, que muchas fotos produzcan X cantidad y al final el portafolios en su conjunto es el que representa un ingreso sustancial. Estamos hablando de que, estadísticamente, se ha demostrado que el ingreso por fotografía (es decir, el promedio de ingreso por cada fotografía en un portafolios a través de una agencia tradicional) es de entre 3 y 5 dólares al año. Esto significa que un portafolios de 2000 fotos (pequeño en términos de stock) produce, en un año, en una agencia tradicional, entre 6 y 10 mil dólares (asumiendo que el fotógrafo tenga 2000 fotos y su portafolios rinda el promedio).
Claro, hay agencias como Getty (
www.gettyimages.com) y Corbis (
www.corbis.com) que tienen fotógrafos super estrellas que ganan cientos de miles de dólares al año, pero que manejan portafolios enormes, de fotos tomadas a formato intermedio y que producen material de primera, en estudios de primera y todo lo demás. Son el extremo de la curva, el percentil 99.... La mayoría de los fotógrafos no producen estos números.
Ante lo difícil de entrar en el negocio, lo lento de las ventas por canales tradicionales y el rendimiento magro de muchos portafolios surge hace un par de años atrás un cambio radical en la forma de vender las fotografías. Surge el
Microstock que, en términos más sencillos, representa un cambio en el paradigma de la forma en que se mercadean los portafolios. Surge un modelo basado exclusivamente en la web, abierto a todos los fotógrafos, sin importar la experiencia ni el número de fotografías que estos tengan (siempre y cuando sean de calidad) y cuya principal característica es el
micropago. Cuando hablamos de micropago hablamos de que una fotografía se vende en RF (libre de regalías) en un precio que va entre 1 y 3 dólares (o euros) y que el fotógrafo recibe entre 20 y 60 centavos por cada foto.
Tiene varias ventajas inherentes a la era digital: lo difundidas de las cámaras digitales (especialmente las SLR), lo rápido que es enviarlas a las agencias (vía web, http, vía activeX o por ftp, incluso hay sitios que tienen aplicaciones java para subir las fotos), lo rápido que se venden (he tenido fotos que he vendido menos de 24 horas después de haberlas tomado), lo "tranparente" del sistema (ves cuántas vendes todo el tiempo de forma clara y desglosada). Vale la pena detenerse en esto de la transparencia, puesto que muchas agencias tradicionales han dejado de reportar a los fotógrafos de sus ventas (
ver aquí) y, aunque no ha sido un problema amplio, sí ha ocurrido más de una vez y la confianza en la agencia se transforma en un acto de fe (algunas te mantienen sitios web con información de tu cuenta actualizada, pero no todas).
En la
próxima entrega hablaré con más detalle de los diferentes sitios disponibles para la venta de fotografías, qué tipos de fotografías son las que más se venden, detalles de los sitios en donde se puede obtener más información sobre este tema y otros datos importantes para iniciarse en el mundo del stock.
Saludos.