No dejes de ver el museo de Orsay, tienes allí a todos los impresionistas; y el propio museo, antiguamente estación de tren, tiene una reforma impresionante.
La Defense, el distrito financiero, aunque pudiera parecer poco interesante tiene una peculiaridad que por lo menos a mí me impactó: no hay calles. Todo el tráfico rodado se hace subterráneo allí y te encuentras con una enoooooooorme explanada blanca rodeada de altas torres. No solo para hacer fotografías de arquitectura sino por la sensación que te da un lugar como ese sin ver un solo coche. Yo estuve además en fin de semana que está más vacío, y te entra una agradable
agorafilia.
